HISTORIA

La empresa fue fundada en El Salvador por el distinguido “luthier” salvadoreño Manuel Gálvez en 1910. Sus ascendientes vinieron desde Madrid y Granada en España, se asentaron principalmente en Honduras, donde su homónimo fue Presidente de la Republica, pero otros luego se trasladaron a San Pedro Nonualco, departamento de La Paz en El Salvador.

Algunos de ellos tenían temperamento musical. El propio Gálvez hizo estudios superiores de técnica instrumental y composición en el Conservatorio nacional, a la vez que recibía enseñanzas de los mejore ebanistas de su tiempo. Había formado un hogar con la apreciable señorita Natividad Alvarado Serrano, su digna compañera de toda la vida, hogar que fue bendecido con el advenimiento de cuatro hijos, María Estervina, José Manuel, Mauricio y Pilarcita. Hoy en día sus nietos y bisnietos continúan la “Tradición Guitarrística Gálvez”.

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(Arriba, una de las ultimas fotos de don Manuel Galvez, tocando sus guitarras y tambien haciendo entrega de una guitarra de concierto al afamado guitarrista paraguayo Sila Godoy

Las Guitarras Gálvez han recorrido el mundo y se han presentado exitosamente en exposiciones internacionales en Nueva York, New Orleans, Chicago, Frankfort, Bruselas, Paris, Madrid, Sao Paulo, Guatemala y El Salvador.

Manuel Gálvez, al decir de las gentes que lo conocieron y apreciaron, era un hombre alto y blanco, de prestante figura y ojos azules, que reflejaban la nobleza de su espíritu. Era una persona afable y servicial, que fácilmente generaba confianza y simpatía. Pero tal vez la cualidad sobresaliente de su recia personalidad era la modestia, unida a una ejemplar integridad moral.

 
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La fecunda producción del “lutier” salvadoreño no se ha limitado a la construcción de guitarras, ya que de su taller, convertido, en una especie de santuario, han salido otros instrumentos de cuerda: violines, violas, violoncelos, contrabajos, tejiles colombianos, charangos del altiplano andino, cuatros venezolanos y puertorriqueños y, naturalmente, con orgullo patriótico, guitarrillas salvadoreñas.

(Abajo, el gran guitarrista salvadoreño Mario Cardona Lazo, discipulo de Mangore, tocando en su Guitarra Galvez de Concierto)

Los registros familiares indican que la guitarra mas antigua que se ha podido conservar, fue construida por el Maestro Gálvez en el año de 1913, es decir, hace casi cien años.

Al principio, por cierta tendencia “malinchista” de nuestro pueblo, que desdeña el producto nacional, sus instrumentos tuvieron que salir al mercado, por insistencia de quienes los vendían, los Hermanos Benítez, propietarios del antiguo Almacén La Dalia, con el nombre de “A. J. Viña, Barcelona”. Pero el propio Gálvez, orgulloso de su producción, decidió muy pronto ponerles la autentica viñeta, cargada luego de prestigio, de “Guitarras Gálvez Manuel. El Salvador”.

Los testimonios y los juicios críticos de guitarristas extranjeros y nacionales concuerdan unánimemente en afirmar que los productos instrumentales Gálvez son de magnifica calidad. Se cuenta, verbigracia, que en un concierto ofrecido por Agustín Barrios Mangoré el gran paraguayo cuyos restos venerados reposan en el bendito suelo de El Salvador, a la familia Cortez Andrino, sus primeros discípulos salvadoreños, Mangoré luego de probar varias guitarras de fabricación foránea, incluyendo una “Sirano”, escogió para la ejecución una Guitarra Gálvez.

Sila Godoy, otro concertista de renombre, se enorgullecía en tocar los mismos instrumentos, que apreciaba por sus claros tonos melódicos y su sonoridad.

La tradición guitarrística continúa con los nietos y bisnietos de Don Manuel, quienes mantienen la reconocida calidad de sus instrumentos musicales y se caracteriza también por el desarrollo e innovación de nuevos modelos de guitarras.

Tomado del Libro “Semblanzas y Remembranzas del Dr. Alfredo Martínez Moreno”

Primera Edición